Hogaza de pan

INGREDIENTES

220 g harina panificable Proceli

280 g harina panificable Beiker

100 g de mezcla de harinas al gusto. (Ej. 30g harina de castañas, 40g harina de trigo sarraceno y 40g almidón agrio de mandioca Yoki)

1 sobre doble de gasificante

1 taco de levadura fresca de panadería.

1 cucharada de vinagre de manzana

380 ml de agua

1 punta de una cucharadita de goma xantana

1 cucharadita de sal

Aceite de oliva extra (para untar nuestra masa y ayudar a su corteza crujiente)

50 ml leche vegetal

1 cucharadita de azúcar

NOTA: “La Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica AEDESEO no se hace responsable de posibles modificaciones o cambios por ello, se recomienda consultar siempre con la página Web de los fabricantes Proceli, Beiker y Yoki  o con el departamento de calidad de los mismos”

 

PREPARACIÓN

Templamos el agua y lo ponemos en un bol junto al vinagre.

Mezclamos las harinas, el  gasificante, la sal y la goma Xantana y lo batimos para mezclar bien. Lo añadimos al bol del agua templada, encima ponemos la levadura espumada y amasamos hasta conseguir una masa manejable pero pegajosa.

Como consejo en este momento se puede separar  la masa en dos partes, para conseguir dos panes de medio kilo.

Dejamos reposar la masa un día en la nevera (si la dejamos dos, tres, cuatro o cinco días mejora incluso la masa) y la saco unas horas antes de hornearlo.

Sacamos la masa de la nevera y vemos como ha aumentado bastante de tamaño. Acabar de dar forma a la hogaza, manipulando minimamente y hornear. Así los alvéolos del pan se mantienen grandes y el pan que obtenemos no es tan compacto.

Untamos la bandeja pirex con aceite de forma generosa y damos forma redonda a nuestro pan, le hacemos unos cortes en la parte superior y lo untamos muy generosamente en aceite, para ponerlo  sobre la bandeja pirex o dentro de una bolsa de asar.

Lo metemos en el horno SIN precalentar, a 190º, calor abajo y aproximadamente a los 45 minutos le ponemos calor arriba y abajo. Cuando han pasado otros 15 minutos le aumentamos la temperatura a 210º y lo dejamos hasta que vemos que se está dorando y por tanto formando nuestra corteza crujiente.

Paramos el horno y dejamos reposar el pan dentro durante unos 15 o 20 minutos. Lo sacamos y dejamos enfriar sobre rejilla y no lo abrimos hasta que está frío. Esto es importante para que conseguir que la miga no quede apelmazada.